Por eso el camarógrafo ruega que el vídeo sea compartido para generar suficiente atención en las redes sociales y así presionar a las autoridades para que no sean negligentes, den captura al hombre y lo procesen por el crimen que claramente está cometiendo.
De la misma forma el camarógrafo deja en el vídeo fecha y hora de los hechos para que sirvan como prueba suficiente para acusar no sólo al horrible hombre sino a los padres que son tan culpables como el mismo criminal, yo diría que incluso peor. Ellos descaradamente declaran que permiten que este hombre haga eso con sus hijas a cambio de alimentos. Su conducta no tiene ninguna justificación y merece todo nuestro repudio. Las víctimas, como siempre, las indefensas niñas.






